Todos preocupados

Emitido el 14/1/19 – Escúchalo pinchando aquí

De poco le ha servido a nuestra clase política el bálsamo de las pasadas fiestas navideñas, y ahí siguen, con el ceño fruncido y en permanente estado de alerta. Normal, vista la cercanía de los exámenes finales de las elecciones del próximo 26 de mayo y los resultados que arrojaron los últimos comicios andaluces. Ahora ya todo se convierte en prisas y urgencias. Como si ayudara en algo olvidar que esto consiste en una carrera de fondo. Pero últimamente, además, se viene observando en nuestros dirigentes públicos el factor añadido de la preocupación. Sin ir más lejos, en Vélez-Málaga el PSOE anda preocupado tanto por los resultados que cosechó Susana Díaz en Andalucía como por la gestión de Pedro Sánchez al frente del Gobierno de España. Los socialistas veleños no aciertan, hoy por hoy, a descifrar hasta qué punto les afectará el devenir de las políticas de Díaz y Sánchez, aunque ahora es cierto que andan mirando más hacia abajo que hacia arriba. En el PSOE también siguen con la mosca detrás de la oreja con la candidatura de Por Mi Pueblo, que encabeza el conocido (para lo bueno y para lo malo) exalcalde socialista Antonio Souviron. Son muchos los que opinan que Souviron restará un buen ramillete de votos al actual PSOE de Vélez-Málaga, y que es ahí donde tendrá su mayor caladero de papeletas. El cabeza de lista de Por Mi Pueblo, no obstante, sabe que necesitará más, mucho más, para lograr ser, al menos, llave del próximo gobierno en Vélez-Málaga y en instancias superiores, como puedan ser la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol-Axarquía y la Diputación Provincial de Málaga. De ahí, por ejemplo, sus guiños ocultos a otras formaciones o las reiteradas críticas en redes sociales al Grupo Independiente Pro-Municipio de Torre del Mar, centradas en su líder y teniente de alcalde de la localidad, Jesús Pérez Atencia.

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Pero hay más. Anda preocupado el Partido Popular por la irrupción de VOX, del que dicen, literalmente, que les va a provocar más de un problema también en Vélez-Málaga. Aunque visto lo visto en Andalucía, es de presuponer que los populares tampoco tendrán problema alguno para sentarse a negociar con los ultraderechistas aquí o en Pekín. La intranquilidad, por cierto, también se respira en el entorno veleño de VOX, formación que tiene dificultades tanto para encontrar una sede estable como para presentar un o una cabeza de lista. Hay varias opciones sobre la mesa pero ninguna cerrada, por lo que buena parte de su apuesta se centrará en el tirón electoral que puede suponer su marca en alza. Y de marca también tirará Ciudadanos, cuyos militantes en la capital de la Axarquía, ven cómo, casi irremediablemente ya, tendrán que tragar con un candidato o candidata paracaidista, o sea, de fuera del municipio, conforme impondría la dirección provincial de la formación naranja. Por otro lado, la preocupación general por la cercanía de las elecciones municipales se extiende a Izquierda Unida y Podemos, que, juntos, restan más que suman, como se demostró en las elecciones andaluzas. Está por ver qué pasará con su candidatura en Vélez-Málaga, al igual que en otros grandes municipios de la provincia. Intranquilo, igualmente, está lo que queda del andalucismo en la capital de la Axarquía, situación que se traslada al cabeza de lista de Andalucía Por Sí, José Pino, apenas visible. Y de esta forma, una vez prácticamente liquidado el tiempo de las mayorías absolutas, todos están preocupados en conjunto. Unos, por si la suma de izquierdas será suficiente para gobernar, y otros por si les salen las cuentas con las fuerzas de derechas. Más lo que está por venir. Una incertidumbre que, en definitiva, sólo trae más incertidumbre, por no hablar de la preocupación que, de paso, deja a los que estamos al otro lado, es decir, a los votantes. Y por si acaso se lo han preguntado, no. Aquí el que menos intranquilo está es el independentista Jesús ‘Facebook’ Atencia. A él sí le salen las cuentas. Seguimos.

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Corregir el rumbo (Elecciones Andalucía 2018)

Emitido el 11/12/18 – Escúchalo pinchando aquí

Los resultados de las elecciones en Andalucía sólo se pueden explicar desde el hartazgo. De otra forma es difícil entender el descalabro ganador (qué amarga victoria) del PSOE, el desplome del PP (dulce derrota la suya, de entrada) y la caída (sin paliativos) de Adelante-Andalucía, una suma que ha restado. Y el cansancio de la ciudadanía con las formaciones políticas más tradicionales ha provocado una destacada triple consecuencia. La primera de ellas es una notable abstención de más del 41 por ciento del electorado. La segunda, que la marca de Ciudadanos siga subiendo (de hecho, la suya ha sido una cómoda tercera plaza). Y la tercera, no por ello menos importante, la irrupción cual elefante en cacharrería de VOX. Empezando por la primera de ellas, si más de 2.600.000 andaluces se quedaron en casa y no fueron a votar es culpa, sobre todo, de nuestra clase política. Estamos ante un síntoma más, sino el principal, del desencanto generalizado y de los propios errores de los líderes políticos andaluces y nacionales, aunque no lo reconozcan ni lo vayan a hacer. Como nadie ha dado un paso atrás después de perder las elecciones o, en el caso del PSOE, ganarlas de esa forma. Pero, del mismo modo, nadie hace nada para cambiarlo. Que Ciudadanos siga en alza tampoco es una gran sorpresa, dado que, por primera vez, la derecha llegó a las elecciones fragmentadas y la formación naranja pescó en río revuelto. Su marca, además, sigue consolidándose, al margen de los candidatos.

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Pero la mecha previa a la explosión de VOX fue prendida por todos los anteriores juntos, sin excepción. Incluso PSOE (sobre todo este) y Adelante Andalucía, en el caso de la izquierda, han señalado a buena parte de los desencantados a quién votar sin querer, por descuido, por mirar a otro lado, por no saber escuchar, por su inacción o por todo ello junto. A estas alturas es evidente que, al margen de que personas de todos los estratos de la sociedad han votado a VOX, se ha producido un castigo a los partidos tradicionales. El problema es que como refleja la viñeta o el meme que tanto ha corrido estos días por teléfonos móviles y redes sociales, “érase una vez una cigarra que enojada con la hormiga, votó por el insecticida”. Y si a eso le sumamos que sí, que también esta formación ha recibido votos de la derecha y la ultraderecha, se dieron todos los ingredientes para que en España la tormenta perfecta de VOX comenzara por Andalucía. Además, es sólo el principio, porque han venido para quedarse y hoy resulta imposible vaticinar dónde estará su techo. Es lo que tienen también las modas, como le pasó en su momento, en el otro extremo, a Podemos e incluso al propio Ciudadanos. Por lo demás, aquí, en la Axarquía, pocas novedades, con el PSOE ganando en 20 municipios (aunque con fuerte caída en votos), el PP en 9 (también en descenso), Ciudadanos en Rincón de la Victoria (por primera vez) y Adelante Andalucía en Arenas, como hitos más destacados. También aquí, en la comarca, VOX ha experimentado un fuerte crecimiento. Al margen, en Vélez-Málaga el PP le ganó las elecciones al PSOE por 91 votos; en Nerja volvieron a ganar los populares (aun perdiendo votos); y venció también en Torrox el PP, con una importante bajada de los socialistas, resultados muy similares a los que se dieron en Algarrobo. En el caso de Vélez-Málaga, diario Sur extrapoló resultados entre las andaluzas y las municipales, arrojando un empate entre PP y PSOE, un fuerte crecimiento de Ciudadanos y la irrupción en el Ayuntamiento de VOX, con tres concejales, y Adelante Andalucía, con otros tres. Pero claro, en el resultado de las andaluzas no entran en juego los independentistas de Torre del Mar o formaciones como Por mi pueblo, entre otras, por lo que cualquier extrapolación de votos resulta casi anecdótica. De cualquier forma, sí es cierto que las andaluzas marcarán tendencia en las municipales y, especialmente, en las generales. Los que andan buscando otros resultados, ¿estarán a tiempo de corregir el rumbo?

Quejíos de libertad

Emitido el 3/12/18 – Escúchalo pinchando aquí

Con la edición número 41 del festival flamenco que lleva su nombre, el próximo 15 de diciembre culminarán los actos del denominado año Juan Breva en Vélez-Málaga. Pero antes, los días 23 y 24 del pasado mes de noviembre, tuvo lugar en el Teatro del Carmen de la ciudad, un espectáculo de primer orden que merece ser destacado. Y es que hemos podido ver (y disfrutar) la nueva obra homenaje al cantaor flamenco ‘Juan Breva y el limpiabotas del café El Imparcial de Madrid’ de la compañía de teatro María Zambrano de Vélez-Málaga, dirigida por Juan Salvador Gómez Polo. Particularmente, ahora que vuelve a estar tan de boga, me vino a la cabeza Freddie Mercury y su feliz encuentro con Montserrat Caballé. Aunque este episodio no se refleja en la ya famosa película ‘Bohemian Rhapsody’, colaborar con la cantante lírica catalana fue el inicio de una gran evolución compositiva y musical del que fuera líder de la grandísima banda de rock Queen. Pues bien, Gómez Polo ha encontrado en la música, en el flamenco en este caso concreto, a su particular Monserrat Caballé para mostrar un magnífico ejercicio de progreso creativo. Al director y dramaturgo se le empieza a quedar pequeño el formato de teatro al uso, y en plena madurez artística, se ha lanzado a explorar otros territorios en lo que él ha dado en llamar un “espectáculo total”. Y a fe que lo consigue. Teatro, imágenes, música, cante y baile se funden en escena para lograr una gran composición creativa.

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Las primeras pistas llegaron con la ingeniosa videocreación de Fernando Barranquero, que logra introducirnos en escena al personaje de Juan Breva en una cuarta dimensión (si es que ello es posible en el teatro). Magnífico y contenido Fernando Gil en su papel del gran cantaor nacido en Vélez-Málaga del cual se sigue conmemorando el centenario de su fallecimiento, de ahí el motivo principal de este homenaje y de esta obra. Pero es que Juan Salvador Gómez Polo ha conseguido que brille todo el elenco de artistas reunido para este espectáculo en un completo (y seguro que complicado) trabajo de dirección y dramaturgia. Genial el pequeño bailarín clásico Antonio Damián López, como brillantes están el bailaor Antonio Guerra y su cuadro flamenco. La dirección de los actores y actrices de la compañía, sobresaliente de igual modo. Al margen de la grata sorpresa de Carlos Javier Jiménez y su interpretación de ‘La donna è mobile’ en el papel de Julián Gayarre, María José Ruiz brilla como Frascuelo El Chirobao, así como Ana Ortiz hace un magnífico trabajo como presentadora del homenaje al cantaor al que el propio Juan Breva puede asistir desde el más allá. También estupendo y muy divertido Antonio Parra aprovechando su rol del Rey Alfonso XII, como asimismo, por otro lado, resulta desgarradora la intervención de Mari Carmen España encarnando a Antonia, la esposa de Juan Breva, dejando un teatro en completo silencio y con el corazón encogido justo antes de que Fernando Gil nos volviera a arrancar una sonrisa a modo de despedida. En definitiva, un homenaje a Juan Breva en toda regla, pero también un cante teatralizado a la libertad, a la defensa de la mujer, al amor en cualquiera de sus expresiones, a la Cultura en mayúsculas y a la música (ay, la música). Y qué sería una obra de Gómez Polo sin una reflexión sobre nuestro sistema de Estado, crítica que, en esta ocasión, ha centrado en Los Borbones y, más en concreto, en el Rey Alfonso XII, al que deja, literalmente, con los pantalones bajados. Emoción, nostalgia, desgarro, sonrisas, lágrimas, mucho duende, pasión y todo un completo carrusel de sentimientos en una obra hecha por y para Juan Breva y Vélez-Málaga pero que debería poder disfrutar, mínimo, toda Andalucía. El director de esta obra espectáculo ni siquiera se olvidó de María Zambrano. ¡Saludos de María!, nos lanzó Juan Breva antes de despegarse de la piel de Fernando Gil. Por todo, enhorabuena, maestro. Enhorabuena, Juan Salvador Gómez Polo. Por muchos más quejíos de libertad como este.

Vandalismo

Emitido el 26/11/18 – Escúchalo pinchando aquí

Dos titulares para empezar: queman ocho contenedores en una semana en Vélez-Málaga y, otro, el Ayuntamiento estudia la instalación de cámaras de videovigilancia. Este tipo de actos vandálicos o parecidos les cuesta (nos cuesta) a todos los veleños nada menos que un millón de euros al año. Un millón, ojo. En circunstancias parecidas, por un incendio supuestamente intencionado, pudo arder un bar en pleno centro histórico de la ciudad. El consistorio veleño, por otro lado, quiere reforzar la vigilancia policial contra los robos de aguacates en el campo. Recientemente, una persona fue detenida por robar más de nueve toneladas de fruta en 13 fincas agrícolas de Almayate. Esto, en conjunto, no es un parte de guerra, aunque pudiera parecerlo, y ha ocurrido en poco menos de un mes en la capital de la Axarquía. Pero es que además han sido detenidas diez personas por maltratar a 16 perros en fincas y viviendas de Vélez-Málaga, se produjeron otros dos detenidos y se desarticularon cuatro laboratorios de marihuana, todo al margen de la incautación de 458 plantas de cannabis tras desmantelar otra instalación similar de la misma planta, además del atraco a un empresario a las puertas de un banco en Torre del Mar. Puesto todo sobre el tapete, este cúmulo de sucesos en tan corto espacio de tiempo preocupa.

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No se trata, ni mucho menos, de ser alarmistas, sino de hacer, por el contrario, una mínima reflexión sobre lo que está ocurriendo. Tampoco, evidentemente, de aprovechar esta serie de hechos para cargar contra el Ayuntamiento de Vélez-Málaga o el Gobierno central por una supuesta falta de vigilancia policial, como algunos oportunistas han hecho. Salvo los últimos episodios de actos vandálicos, todo parece ser el resultado de la concatenación de una serie de desafortunados incidentes que han llevado al municipio a copar los titulares de sucesos en las últimas semanas. Pero volviendo al vandalismo callejero, la cosa es que no sólo arden contenedores, sino que se dañan aseos y duchas en las playas y se destrozan intencionadamente papeleras, parques infantiles, zonas verdes, farolas y señales de tráfico, entre otras instalaciones, al margen, como apuntamos, de la otra serie de sucesos que se han venido produciendo durante este mes. Es necesario tanto un serio debate ciudadano como que dejemos de mirar para otro lado. Porque, llevándolo ahora al tan de moda terreno de las redes sociales, lo que no debe pasar es que se produzca un linchamiento virtual al político de turno por una baldosa suelta y que luego apenas tres o cuatro sean capaces de condenar públicamente que en Vélez-Málaga ardan contenedores o fachadas de bares, con el peligro adicional que esto conlleva para las personas que viven en edificios cercanos, amén de los vehículos estacionados en las cercanías. Lo que la ciudad, el municipio, no puede permitirse es que la factura por el vandalismo ascienda a un millón de euros anuales que, hay que insistir, pagamos entre todos. Y entre todos tenemos que ser capaces de crear el estado de conciencia colaborativa suficiente para que a los responsables de estos hechos, mínimo, se les caiga la cara de vergüenza. Como se le tiene que caer a esos diez miserables que han maltratado a 16 perros en fincas y viviendas de Vélez-Málaga o a los que siguen robando en el campo, entre otros. Ya está bien. Dejemos que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado hagan su trabajo, nunca suficientemente reconocido, pero hagamos nosotros también el nuestro como ciudadanos. De lo contrario, tendremos un problema como sociedad. Hagamos, mínimo, ese ejercicio de denuncia pública y reflexión. Y, por cierto, hablando de ejercicios, que ustedes voten bien el domingo. Es también nuestro derecho y nuestra obligación. Ya saben que las urnas nos esperan en toda Andalucía.

Milongas

Emitido el 19/11/18 – Escúchalo pinchando aquí

Ya estamos inmersos en la campaña de las elecciones andaluzas, y en la Axarquía seguimos esperando (sentados, para variar) a que los líderes de los partidos que concurren a esta convocatoria presenten algún proyecto que despierte un mínimo de entusiasmo en la comarca. Los cabezas de lista de todas las formaciones políticas se empeñan en barajar manoseados discursos que igual sirven para un roto que para un descosido. Expresado de otra forma, lo mismo que dicen aquí pueden soltarlo en cualquier otro punto de la provincia o de Andalucía. Argumentarios comodín, en definitiva, que a esos candidatos les facilita la jornada electoral, pero que a pie de calle se escuchan como quien escucha llover. Eso al margen del bajísimo perfil informativo que están manteniendo la inmensa mayoría de los ayuntamientos andaluces por orden de arriba, no vaya a ser que alguien (sin querer; incluso por trabajar) le reste protagonismo a los líderes que van largando esos monótonos mensajes y titulares electorales. Y en esta tesitura, por ejemplo, nos encontramos al Partido Popular. ¿Que el paro subió en octubre en Andalucía en casi 11.000 personas y hay más de 815.000 desempleados en la comunidad? Tiremos pues del titular ‘El PP promete la creación de 100.000 empleos vinculados a grandes proyectos en la provincia’.

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Entre ellos, para la Axarquía, el manido proyecto de conectar esta comarca con Marbella a través de la carretera arco. Efectivamente, una gestión que está en el debe histórico de los distintos gobiernos socialistas que han ido pasando durante 36 años por la Junta de Andalucía. Pero no dejar de ser el mismo y cansino discurso de siempre. Incluso, los populares hablan de completar la red de depuradoras, cuando la de Nerja, por ejemplo, sigue sin entrar en funcionamiento por la pésima gestión de sus compañeros de partido en el Gobierno central. Es más, tirando de su ajado archivo electoral, el PP también ha sacado de los cajones del olvido la construcción de un puerto deportivo entre Torrox y Nerja, un proyecto obsoleto a estas alturas y arrollado por la brutal crisis económica que comenzó en 2007. Y pare usted de contar. Por más que se intente bucear entre estas primeras promesas electorales, nada nuevo que contar ni que proponer para la Axarquía, una comarca que sigue siendo la eterna relegada en la provincia de Málaga, salvo cuando toca cita con las urnas y hay que sacar a pasear a los candidatos, claro. El resto se concentra todo en el mensaje de lo buenos que son unos y lo malos que son los otros, y esto sirve para todos. La cosa es que, al menos, el PP ha incluido entre esas promesas algunas con nombre y apellidos para la Axarquía, aunque sean las mismas de siempre. Del resto de partidos prácticamente nada de qué hablar, lo que también dice muy poco del PSOE, que aspira a ganar de nuevo las elecciones andaluzas y mantiene discursos muy generalistas. Y quien dice PSOE, dice también, por descontado, Ciudadanos o Adelante Andalucía (la coalición entre Podemos e Izquierda Unida) como principales fuerzas en liza. Bien es verdad que todos vienen refiriéndose continuamente al potencial de la Axarquía para regalarnos los oídos en esta sufrida tierra, pero es el mismo discurso que se viene escuchando por aquí desde hace décadas. Que si apoyo al sector agroalimentario, que si mejoras en riegos o abastecimiento, que si culminar la red de saneamiento, que si refuerzo al turismo, servicios sociales, educación y todo tipo de cantos de sirena parecidos, pero a la hora de la verdad ellos mismos quedan retratados cuando asumen el poder, unos, y cuando llegan a la oposición otros. Más de lo mismo, más de lo que llevamos escuchando años y años en una comarca de la Axarquía que lo que ha venido necesitando siempre es menos promesas y más realidades. Si a todo ello le sumamos la falta de respeto para Andalucía que supone intentar convertir estas elecciones en un ensayo de las generales, e incluso de las municipales, lo cierto es que la desidia se hace aún mayor por estas latitudes. Ya vale de milongas, por favor.

Propaganda, el tranvía y las elecciones

Emitido el 12/11/18 – Escúchalo pinchando aquí

Presten atención a los titulares institucionales de estas dos noticias. El alcalde de Vélez-Málaga, Antonio Moreno Ferrer (PSOE) impulsa nuevas obras para favorecer el comercio local. Por otro lado, Torre del Mar continuará con los trabajos de mejora y accesibilidad de la zona trasera del Centro Comercial El Copo. Pues bien, no se trata de dos noticias, sino de la misma. Es, ¡tatatachán!, unas obras de acerado en El Copo de Torre del Mar, que ya le vale también al que ha rebautizado esos locales con el tramposo calificativo de centro comercial. Efectivamente, unas aceras ¡y dos huevos duros! Pues mientras se produce esta duplicidad propagandística, el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Vélez-Málaga olvida comunicar de forma efectiva sobre proyectos muchísimo más trascendentales para el municipio, como puede ser el caso de la recuperación del tranvía. Lo decíamos la pasada semana, las obras para reanudar el servicio costarán dos millones de euros que se detraerán de los fondos europeos provenientes de la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible Integrado (EDUSI). Ante la falta de un argumento sólido (de un argumento, al menos) sobre las razones que han llevado al gobierno municipal a dar este paso, parece lógica la postura de los grupos de la oposición de que este asunto pase por pleno.

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Hablamos de una importante inversión que roza los dos millones de euros y que va a afrontar el Ayuntamiento en solitario, después de que no se haya alcanzado un acuerdo de financiación del déficit con la Junta de Andalucía. Ello cuando lo esperable, dado que ambas administraciones, la local y la regional, están encabezadas por gobiernos del PSOE, es que hubieran trabajado codo con codo en la recuperación del tranvía, y no ha sido así que sepamos. Y todo a pesar de que el Gobierno andaluz se comprometió a hacerse cargo del 40% del déficit del servicio, aún muy lejos de las aspiraciones del Ayuntamiento de alcanzar el 75% por el carácter metropolitano que defiende del tranvía. Pero ni siquiera ese primitivo convenio sobre el déficit está firmado aún. ¿Por qué? ¿Qué ha cambiado en los últimos meses en las relaciones entre la Junta y el Consistorio veleño? ¿O es que a falta de cuatro días para el inicio de la campaña electoral de las andaluzas nadie se atreve a dar un paso en firme por lo que pudiera pasar? Desde luego, es urgente que alguien salga de una vez por todas a explicar qué está pasando con todo este proceso, ya que lo poco que vamos sabiendo llega vía decreto del alcalde. Ni el concejal de Transportes, Marcelino Méndez-Trelles, ni su compañera andalucista María José Roberto, responsable de gestionar esos fondos europeos, tampoco han dicho esta boca es mía sobre el nuevo rumbo que ha tomado el tranvía. Por cierto, ¿en qué se dejarán de invertir nada menos que dos millones de euros de fondos europeos para intentar reanudar el servicio? ¿Es justificable administrativamente hablando? ¿Por fin se pondrá en marcha la segunda fase nunca estrenada? ¿Con qué unidades? ¿Cómo se reorganizará todo el transporte público? Demasiadas dudas y preguntas y pocas o ningunas respuestas, al menos hasta que se celebre el pleno que la oposición ha pedido al respecto. Eso sí, a falta de información sobre el tranvía, esta semana preelectoral bien que nos hemos enterado de que se va a levantar un nuevo centro de mayores en el mercado de mayoristas de Vélez-Málaga o que el Ayuntamiento va a solicitar que la Semana Santa de la ciudad sea declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional. De otras cuestiones distintas es verdad que se preocupa el Ayuntamiento de tenernos adecuadamente informados. O lo intenta. De las inversiones que pueden marcar el futuro de la ciudad y el municipio, ya se verá, pensarán. Pero detengámonos un momento. Entre tantos estertores y piedras en el camino, ¿alguien ha parado a preguntarse si no hemos perdido ya hace tiempo el tren del tranvía? Cualquiera diría que el túnel se antoja cada vez más largo y oscuro.

Sin tonterías

Emitido el 5/11/18 – Escúchalo pinchando aquí

Por si aún no nos hemos enterado, las trompetas de elecciones han comenzado a resonar por todos los rincones del municipio de Vélez-Málaga. En multidud de sitios, de hecho, pero nos vamos a centrar en la capital de la Axarquía en esta ocasión. Y ello ya se puede observar tanto en el gobierno como en la oposición, sin olvidar a los que están fuera de toda la telaraña municipal pero que quieren volver o entrar en ella para tejer desde dentro. En su línea, el Partido Popular veleño, o sea, Francisco Delgado Bonilla, está apretando bien las tuercas al gobierno que encabeza el socialista Antonio Moreno Ferrer. El líder ‘supremo’ de los populares de Vélez-Málaga continúa en una línea opositora en la que mezcla intereses personales y generales con el intento, unas veces, de bloquear la acción del gobierno y otras con el objetivo de mirar por el bien común. Todo junto y no necesariamente en ese orden. Tanto es así, de tal manera se mueve para salir en la foto estos meses, que apenas deja margen de acción a sus propios compañeros de corporación municipal, hasta el punto de que algunos (alguna en este caso) van a completar la legislatura prácticamente en blanco, como ocurre, por ejemplo con la concejala Carmen Lidia Sarmiento. El resto del grupo de bancada se limita a mirar o a recoger las migajas. Con todo, el PP, o sea, Delgado Bonilla, sigue haciendo estos días lo que considera su trabajo, solicitando, por ejemplo, un pleno para debatir la rebaja del IBI, la reanudación del servicio del tranvía, la adquisición del convento de Las Claras o la construcción de un aparcamiento subterráneo en Pozancón, entre otros asuntos. A todas luces, y en este caso concreto, una sesión de plenaria de puro desgaste para el equipo de Gobierno. Al tiempo, los populares denuncian supuestas irregularidades en la venta de parcelas municipales, o enredan con la producción de aguacates en la finca La Pola, por introducir otros asuntos de interés en esta reflexión. El objetivo parece evidente para un Delgado Bonilla que se ha puesto el mono de trabajo, aunque para ‘mono’ el que tiene de Alcaldía desde que la perdiera por su incapacidad para alcanzar acuerdos con otras fuerzas políticas después de ganar con holgura las últimas elecciones municipales y lograr diez concejales. El dominio de internet ppvelezmalaga.com, por cierto, también lo tienen perdido. Que echen un vistazo.

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Mientras tanto, el resto de grupos de la oposición, entiéndase Izquierda Unida, sigue también realizando su labor como buenamente le dejan desde la estructura interna del partido. ¿Y por lo que se refiere al gobierno municipal de Vélez-Málaga? Pues, al margen del paseo marítimo, las playas, y la Virgen del Carmen del teniente de alcalde de Torre del Mar, el independentista Jesús Carlos ‘Facebook’ Atencia, por fin parece que se ha producido una tímida reacción generalizada. Ello con el inconveniente de que estamos sólo a falta de algo más de seis meses para las próximas elecciones municipales, con las andaluzas convocadas para diciembre y con unas generales que también pueden estar a la vuelta de la esquina. O sea, casi sin tiempo de reacción por lo apretado del calendario. Y así, tenemos novedades como que las obras para reanudar el tranvía costarán dos millones de euros que se sacarán de los fondos europeos provenientes de la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible Integrado (EDUSI). Todo ante la falta de un acuerdo de financiación con la Junta de Andalucía, que ese es otro debate. Estos días el Ayuntamiento también ha presentado el proyecto de rehabilitación del antiguo teatro Lope de Vega; ha comunicado el inicio de la remodelación del Parque María Zambrano; o que licitará pronto el edificio de la Casa de la Juventud, cuya primera piedra se puso nada menos que en 2010. Parece que han llegado las prisas. El tema eses si unos y otros, cada uno con sus horizontes más o menos definidos, estarán a tiempo de cumplir sus objetivos. Los suyos y los generales, que son todavía más dudosos. Pero una cosa está clara a estas alturas del calendario electoral, y es que no hay tiempo para tonterías. A este lado, además, tampoco queda paciencia para eso.